Una de las herramientas que permite una mayor aproximación al estudio de las empresas desde esta perspectiva, son las constelaciones creadas por Bert Hellinger y que actualmente son aplicadas también a las organizaciones.
Los recursos utilizados en una metodología sistémica pueden ser varios y de distintos tipos.
La consultoría sistémica está ayudando con alto grado de efectividad y eficacia a directivos y consultantes a ver de una manera simple, posibles soluciones a asuntos organizacionales inclusive muy complejos.
La aplicación práctica de la metodología sistémica puede llevarse a cabo en una oficina o en un aula pequeña, cuando la consulta es personalizada. Una mesa o escritorio y 4 sillas serán suficientes. También el cliente puede acudir a un taller grupal, sea para conocer, sea para resolver un tema específico o seguir estudiando más aspectos de su interés.
Algunas recomendaciones para aprovechar de la mejor manera la práctica:
- Disponer del tiempo que dure la sesión personalizada o el taller, evitando interrupciones, ya que es una actividad que requiere presencia total.
- Tener un posible tema a solucionar y describirlo en forma muy simple y en muy pocas palabras. No es preciso dar detalles de identificación. Por ejemplo: Si es un conflicto entre áreas o personas, se puede mencionar: área A y área B ó C..., ó persona A,B,C, etc., así el consultante obtiene además, confidencialidad.
Este poderoso auxiliar puede ser complementario a otras formas de consultoría y se diferencia de ellas, por su rapidez y amplio alcance.
Los consultantes pueden ser fundadores, dueños de negocios, socios, directores generales, directores de área, coordinadores, gerentes, jefes, responsables o integrantes de área, departamentos o proyectos; consultores, asesores, administrativos, analistas, ejecutivos, profesionales de servicios,emprendedores.

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